Las peores inundaciones de Rumanía en 30 años exigen inversiones urgentes en infraestructuras resilientes
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Este mes, Rumanía se enfrenta a las inundaciones más devastadoras de las últimas tres décadas. Las lluvias torrenciales y las violentas tormentas han anegado amplias zonas del país, cobrándose vidas, desplazando a miles de personas y amenazando infraestructuras críticas, como la famosa mina de sal de Praid, una de las mayores reservas de sal de Europa y uno de los principales destinos turísticos.
Mientras Rumanía se prepara para más lluvias en los próximos días, el gobierno ha declarado el estado de emergencia en varios condados y ha prometido ayuda financiera para las comunidades afectadas. El Ministerio de Economía también está evaluando si se pueden salvar las secciones mineras más profundas y activas de la mina de sal de Praid.
"Esto no es sólo una catástrofe natural, es una llamada de atención", declaró el Prefecto del Condado, Petres Sandor. "Debemos invertir en infraestructuras resilientes antes de que sea demasiado tarde".
Lluvias catastróficas y daños generalizados
En la última semana, lluvias incesantes han azotado el centro y el noreste de Rumanía, con más de 160 litros de lluvia por metro cuadrado caídos en algunas zonas - un evento descrito por el Ministro de Medio Ambiente Mircea Fechet como "extremadamente raro y peligroso". El diluvio ha provocado el desbordamiento de ríos, arrastrando puentes, sumergiendo viviendas e incomunicando a comunidades enteras.
Al menos cinco personas han muerto y cientos más han sido evacuadas de condados como Galați, Vaslui, Covasna y Harghita. Los servicios de emergencia se han desplegado en 27 condados, y la alerta roja por inundaciones sigue vigente en las regiones más afectadas1.
La mina de sal de Praid, al borde del abismo
Uno de los acontecimientos más alarmantes es la inundación de la mina de sal de Praid, en el condado de Harghita. La mina, que se remonta a la época romana y atrae a casi medio millón de visitantes al año, ha sufrido graves filtraciones de agua tras el desbordamiento del arroyo Corund y el derrumbamiento de partes del suelo de la mina3.
Las autoridades han evacuado decenas de casas y pensiones cercanas, mientras los equipos de emergencia trabajan sin descanso para instalar barreras protectoras y sacos de arena. Se está construyendo una tubería de derivación para desviar el agua de la mina, y es posible que pronto se utilicen bombas de gran potencia para drenar las cámaras inundadas.
"La situación es grave y se puede prevenir", declaró el Presidente Nicușor Dan durante una visita al lugar. "Debemos asegurarnos de que esto no vuelva a ocurrir".
El cierre de la mina ya ha dejado sin empleo a 130 trabajadores y amenaza la economía local, que depende en gran medida del turismo. Las autoridades sopesan ahora soluciones a largo plazo, como la construcción de una cuenca de captación de aguas pluviales o la reconducción permanente del arroyo Corund.